Variedades de café más cultivadas en la región

El origen del sabor: la riqueza escondida en cada variedad

Cada café tiene una personalidad distinta. Un carácter propio, y ese carácter nace, en gran parte, de su variedad: la genética del grano, su estructura, su resistencia, su dulzor y la manera en que expresa aromas únicos.

En las montañas del Huila —y especialmente en los cultivos de pequeños productores del municipio de Gigante— conviven algunas de las variedades más apreciadas del mundo.

Variedades que no solo entregan calidad, sino también historia y tradición. Conocerlas es entender por qué una taza puede emocionar tanto.

Caturra: la joya clásica del Huila

El Caturra es uno de los favoritos por generaciones. Su tamaño pequeño y su alta productividad lo hacen ideal para las montañas elevadas.

Pero lo que realmente importa está en la taza: dulzor pronunciado, buena acidez y notas a frutos frescos y chocolate. Es una variedad noble, constante, confiable.
 La que muchos productores aman y cuidan como si fuera parte de la familia.

Castillo: resistente, versátil y sorprendente

Nacido para enfrentar enfermedades y climas cambiantes, el Castillo se ha convertido en un aliado fundamental para pequeños caficultores.

Lo mejor es que su resistencia no sacrifica calidad: en taza entrega perfiles limpios, con buen cuerpo, notas florales y dulzores naturales. Una variedad que demuestra que la fortaleza también puede ser deliciosa.

Colombia: equilibrio en cada sorbo

La variedad Colombia es el resultado de investigación, ciencia y tradición cafetera. Su sello es la estabilidad: ofrece tazas balanceadas, aromáticas y con un brillo muy agradable.

Es la variedad perfecta para quienes buscan un café que nunca falle, en las manos correctas, se convierte en un tesoro sensorial.

Bourbon: elegancia y suavidad

Aunque menos abundante por su sensibilidad al entorno, el Bourbon es una de las variedades más elegantes del mundo.

En el municipio de Gigante aún existen productores que lo cultivan con especial dedicación. Sus tazas suelen ser más complejas, con: acidez brillante, dulzor delicado y aromas florales.
 Un café que enamora desde el primer aroma.

Tabi: la mezcla perfecta

Tabi significa “bueno” en lengua indígena, y es un nombre que le queda perfecto: combina lo mejor del Bourbon, Typica y Timor. El resultado es un café de alta calidad, con gran dulzor, cuerpo medio y perfiles que suelen resaltar notas a frutas amarillas y flores.
 Una variedad que promete y sorprende.

Geisha

Por eso, cuando hablamos de altura no hablamos solo de geografía, hablamos de una ventaja natural que eleva el café al siguiente nivel, hablamos de un grano que nació en lo alto para que tú lo disfrutes en grande.

La armonía en la taza nace de la diversidad

El café de altura no es un lujo: es un regalo de la naturaleza, un regalo que, gracias al trabajo de nuestros pequeños caficultores, llega hasta tu taza con todo su aroma, su dulzor y su fuerza.

Cuando eliges un café cultivado sobre las nubes, estás eligiendo sabor, pureza y carácter. Y al final, cada sorbo te recuerda algo simple pero poderoso: las mejores experiencias nacen en lo más alto.

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